Entre Junio y Julio, el planeta fútbol ha podido disfrutar de dos torneos intercontinentales de selecciones. En la Copa Confederaciones disputada recientemente en Rusia vimos a un Chile protagonista jugando a alto nivel que cayó en la final ante Alemania por la cuenta mínima. En Estados Unidos se está llevando a cabo la Copa de Oro organizada por CONCACAF que tiene a 16 equipos disputando este torneo similar a Copa América de CONMEBOL. Como parte del equipo de colaboradores de PD Latam, les presentamos un análisis del estilo de juego apreciado en ambos torneos con la mirada del experimentado Director Técnico Colombiano, Sr. Luis Javier Londoño, quien ha cumplido una exitosa carrera como entrenador en clubes y selecciones en Colombia, Venezuela y Nicaragua.
Por Luis Javier Londoño (*)
La Copa Confederaciones 2017, en su etapa de semifinales, nos dejó en claro que las tendencias de las dos selecciones europeas (Portugal y Alemania), en la mayor parte de ambos juegos, fue esperar en bloque de 3 líneas en su media cancha, para luego contraatacar rápidamente a través de conducciones, retenciones, pases medios y largos hacia adelante, bien en busca de sus dos delanteros o de pivotes ofensivos para generar cambios de orientación, es decir, transiciones muy cortas, con tendencia a lo frontal en la mayoría de sus acciones.

Es decir, la iniciativa ofensiva se la cedieron a las dos selecciones latinas y vimos repetidamente como a través del juego combinado, circulaciones lentas y en diversas direcciones, tanto Chile como México buscaron alcanzar sus triunfos, sumando muchas unidades en ataque y, quedando expuestos en la zona defensiva con dos centrales y quizá un volante de contención o medio centro.
Al final, vimos que las selecciones que jugaron a esperar terminaron imponiéndose a las dos selecciones latinas, entre otras cosas, por sus modelos de juego simples, con conceptos básicos pero muy automatizados y con gran volumen defensivo.
Observamos sistemas de pressing muy claros, con mayor precisión en los momentos de definición y con jugadores muy bien formados en muchos de los aspectos que te exigen al máximo en este tipo de torneos.
En defensa, estamos frente a tendencias de volumen pero con poca aplicación de conceptos individuales, colectivos y grupales que, en última instancia, dejan los espacios, las marcas libres y los tiempos necesarios para que el rival termine llegando a puerta con opción de gol y convirtiendo, cuando la precisión de los jugadores lo ha permitido.
Lo que nos queda claro una vez vista la primera serie de partidos (aunque parezca evidente para los entendidos y, obvio para los menos conocedores del tema), y que seguramente lo seguiremos viendo con el transcurrir de la copa, es que al final, el nivel formativo individual seguirá siendo la principal herramienta de la cual podrán hacer uso los entrenadores para hacer sus respectivos diseños.
Por lo tanto, son diversas las razones que en este sentido influyen y seguirán marcando diferencias (cortas, largas, muy largas e inalcanzables – en algunos casos -) entre un continente y otro, entre algunas ligas y otras, entre algunos clubes y selecciones de élite mundial y un gran conjunto de equipos a nivel global.
No se trata pues, de arrancarse los cabellos y de querer hacer leña del árbol caído, sino de tomar las medidas necesarias para hacer las iniciativas correctivas indispensables, a partir de las características y economías propias de cada país, institución y/o club para poder implementar planes, a mediano y largo plazo, que realmente puedan acercarlos a aquellos niveles anhelados de rendimiento colectivo.
(*) Acerca de nuestro columnista
Ha sido Director Técnico de la selección mayor de Nicaragua. Director Técnico de la selección Sub – 17 de Nicaragua. Fue Asistente Técnico de la Selección Preolímpica del Nicaragua y también colaboró en la Selección Sub-20 del país centroamericano.
A nivel de clubes ha dirigido al Juventus F.C y al Diriangén F.C. de Nicaragua Además, fue Director de Divisiones Menores en el Caracas F.C de Venezuela y en Colombia estuvo a cargo del fútbol joven de América de Cali, Platense F.C y Once Caldas F.C.