“Los medios de comunicación se especializan en pervertir a los seres humanos según victoria o derrota”, explicaba Marcelo Bielsa en el video que proyectó ayer en conferencia de prensa el técnico de la Roja, Reinaldo Rueda. Nosotros no pretendemos pervertir a nadie. Nos gusta el fútbol y el análisis del juego en lenguaje simple como lo entiende el aficionado que sufre y goza con su selección. Y eso es lo que haremos en este preciso momento.  Revisa a continuación una nueva columna de Dante Comiso, donde se refiere a la primera caída de la Era Rueda en suelo nacional.  

Dante Comiso.

Había expectativa y necesidad de triunfo. Después de una fecha anterior irregular con un encuentro muy opaco en la derrota contra Perú y luego con un triunfo ajustado sobre México, esta nueva fecha FIFA contra dos rivales de Centroamérica se presentaba como la ocasión propicia para levantar el vuelo y alcanzar ya un perfilamiento más claro del estilo e impronta de juego de la oncena de Rueda y empezar a vislumbrar la columna vertebral del equipo que saldrá a defender la corona en la próxima Copa América de Brasil. Pero nos quedamos en deuda y Costa Rica, equipo con oficio, potencia, técnica y velocidad, nos derrotó 3 a 2 y de paso nos mostró que estamos bastante lejos todavía del nivel que nos permita recuperar el sitial que dio prestigio y fama a la selección chilena.

Es cierto que aún se está en fase de preparación, transición, recambio y adaptación a una nueva lógica y estrategia de juego, pero no nos confundamos con los meses que quedan y las oportunidades reales para mejorar antes de que parta el certamen continental. Se mejora en las convocatorias, en las fases de trabajo táctico, entrenamiento  y en los partidos amistosos oficiales. El problema es que, siendo hinchas del equipo de todos y avalando al cuerpo técnico y sus jugadores, no se logra todavía ver progresos notables y permanentes en el desempeño del equipo, salvo aspectos puntuales como el juego aéreo defensivo, que hoy en Rancagua hizo agua y nos encajaron dos goles por fallas en esta faceta del juego. Hay cuestiones esenciales que están en deuda y que el DT nacional debe apreciarlo como la potencia física que hoy frente a los Ticos se vieron febles varios jugadores; la claridad y eficiencia para llegar al arco rival; el nivel individual de algunos jugadores muy por debajo de lo que se espera para un seleccionado y la dinámica colectiva que aún no asoma como una virtud en pos de la victoria. Es necesario poner el acelerador, darle más “power” al motor y ponerse a tono con lo que todos esperan de La Roja; para lo cual se trajo a un entrenador con credenciales y experiencia.

Esperamos que el cuerpo técnico sea humilde y objetivo en su autocrítica y tan creativo para mejorar como fue la puesta en escena en la bullada conferencia de prensa del pasado jueves.