Marcos Riquelme vive una semana inolvidable. Ad portas, de ser padre, el argentino parece encontrar su engranaje en el esquema de Hernán Caputto en la lucha por salvarse del descenso. Dos partidos como titular y un gol en cada uno de los cotejos ilusionan al hincha azul en la sufrida lucha por mantener la categoría

Dante Comiso

Ante Cobresal por Copa Chile, Riquelme jugó muy cerca del área y en los últimos minutos aprovechó un remate de Matías Rodríguez para sentenciar la llave contra el cuadro minero y sellar el paso a semifinales del trofeo nacional.

Ante Deportes Iquique y 40.000 bullangueros, en la llamada “final del mundo”, el trasandino jugó más retrasado. Siendo opción de descarga para todos los volantes azules y abriendo la cuenta para los azules. Marcos Riquelme parece encontrar su nivel futbolístico en el momento en que la U más lo necesita.

Junto a Ángelo Henriquez hacen un buen tándem ofensivo e incisivo cada vez que pisan el área. Ante el infierno que vive el camarín semana tras semana, Riquelme vive un momento feliz.

Una marraqueta con color azul bajo el brazo y que trae esperanza a todo el mundo del Romántico Viajero