En un partido parejo, que no se definió hasta el minuto 96, un ordenado y polifuncional Palestino logró llevarse un importantísimo triunfo ante un ofuscado Colo Colo que luchó hasta el último minuto, pero no pudo emparejar el encuentro.

Camilo Zavala P / Daniel Campusano G

La antesala

Los pronósticos visualizaban un gran encuentro entre Palestino y Colo Colo. No solo por los nombres en las planillas y su buen juego de balón, sino que también por el dispar comienzo de torneo de ambos planteles.

El local venía con el nerviosismo de no haber visto el triunfo en lo que va del apertura. Una derrota en la agonía del partido ante Unión la Calera y un empate contra Unión española hacían dudar la propuesta polifuncional de Cavalieri

Sin embargo, el técnico argentino mantuvo la confianza en su planteamiento y lanzó el mismo esquema que empató con  Unión Española,  a excepción de dos cambios en la oncena titular. Diego Torres reemplazó a Óliver Benítez en la banda izquierda y más arriba Matías Campos López entró en lugar del lesionado Fabián Ahumada.

Por otro lado, la visita alba llegó con la confianza y tranquilidad de obtener la totalidad de los puntos disputados. Reflejo de ello fue la decisión, de último minuto, de dar descanso al goleador y referente del equipo, Esteban Paredes, quien fue relegado a la banca.

La apuesta de Pablo Guede era dosificar el equipo con miras al calendario que se le viene al Cacique, en donde tendrá seguidillas de partidos con pocos días de recuperación.

Nicolás Orellana y el juvenil Carlos Villanueva conformaron una inédita delantera alba, mientras que el ex xeneize Juan Manuel Insaurralde fue incluido dentro de la zaga titular, quien apenas había sumado minutos en el torneo.

Los 90’

Los primeros minutos, al igual que gran parte del encuentro, fueron intensos. Colo Colo a través de su poblado y experimentado medio campo, salía en búsqueda del control del balón y del primer tanto del partido.

El desarrollo del partido se jugaba mucho entre los pies de Jorge Valdivia, Jaime Valdés y Bryan Vejar, quienes con movilidad, pases con proyecciones a la banda derecha y en profundidad a los delanteros, tenían a casi todo Palestino metido en su campo de juego.

Los duros embates albos obligaron a que los árabes formarán por momentos esquemas totalmente defensivos como 5-4-1, 4-2-3-1 o 4-3-2-1. Todo esto con el fin de cerrar todos los espacios e impedir que los peligrosos pases quirúrgicos del Mago Valdivia.

Luego de unos minutos, un ordenado Palestino, que no se impancientaba, apostó a la contra con la rapidéz de sus jugadores más adelantados. José Luis Muñoz, Matías Campos López y Roberto Gutierrez lograron inquietar varias  veces a Agustín Orión, quien, hasta ese minuto, desarrollaba un buen encuentro.

Colo Colo seguía demostrando ser quien más ganas tenía de abrir el marcador y la movilidad de Nicolás Orellana surgió efecto de peligro en un par de ocasiones. Pero, al igual que los ‘tinos’, la precisión de gol no era la mejor durante la tarde ñuñoína.

Mientras los locales mantenían su libreto, sin desconcentrarse ni caer en el juego rival, los colocolinos se desesperaron y volvieron a las reiterativas quejas contra el árbitro, que han sido la tónica alba durante este 2018. Pasada la media hora, Claudio Baeza recibió la primera amarilla del partido por esta situación, lo que condicionó la defensa alba y obligó a Guede a mover las piezas, rotando a Insaurralde por Baeza.

El ex boquense asumió la misión de neutralizar el pivoteo de Gutierrez e impedir su armado de juego. Pocos minutos después, Valdés también se ganó amarilla por reclamos arbitrales.

En el segundo tiempo Pablo Guede reaccionó y desde el primer minuto envió al goleador del torneo, Esteban Paredes, en desmedro de un bajo partido del juvenil Carlos Villanueva. Esta sustitución cambió la presencia delantera del conjunto albo.

La primera pelota que tocó el experimentado delantero fue un pase en profundidad a Nicolás Orellana, quien tras una buena jugada quedó solo frente a Sebastián Pérez, pero desvió levemente el esférico.

Los primeros minutos fueron de ida y vuelta, al igual que el primer tiempo, pero con mayor intensidad. Colo Colo era el que buscaba y se cargaba hacia el arco de Pérez y Palestino era el que salía rápidamente y con peligro de contra.

Pasados los primeros 10 minutos del segundo tiempo el conjunto colocolino comenzó a demostrar algunas desconcentraciones y fue así como a los 12’ Roberto Gutiérrez le robó una pelota a Insaurralde, quedó solo frente a Orión y definió, con mucha clase y tranquilidad, con un globito sobre el argentino.  

De ahí en más, Colo Colo se lanzó ante los locales y con más ímpetu que ideas claras buscó el empate. Pablo Guede leyó de la misma forma el partido y mandó a la cancha a Octavio Rivero por Jaime Valdés y minutos más tarde a Bryan Carvallo por Felipe Campos.

La idea del DT argentino era tener más peso en el área y mayor proyección por el lado izquierdo con Nicolás Orellana, además de salida fresca con Bryan Carvallo.

El cambio hizo efectos positivos y a los 67’ Octavio Rivero controló en el área, se dio media vuelta y habilitó a Esteban Paredes, quien con arco vacío puso la paridad en el Nacional y anotó su sexto gol en el campeonato, la conquista 197 a nivel nacional y la diana 170 por por el Cacique.

Los últimos minutos del partido fueron el fiel reflejo de todo el encuentro. El triunfo podía ser para cualquiera, pero el empate parecía ser el premio más justo para ambos.

Sin embargo, pasados los 90 minutos de juego, cuando se jugaba el primero de los seis minutos de descuento, Agustín Orión salió de su área a despejar un pelotazo de la defensa palestina, pero midió de mala manera y ante la mirada atónica de los 7624 espectadores, un atento Pájaro Gutiérrez robó el balón, se dio un autopase, dejó atrás al golero argentino y definió el triunfo árabe por 2-1.

Palestino demostró de forma positiva la polivalencia que vienen trabajando y se pudo ver que a veces pueden jugar con dos, tres o cuatro esquemas en un mismo partido. Tanto los jugadores como el plantel técnico están preparados para afrontar distintas situaciones  dependiendo del rival y situación que tengan en frente.

 

Tras bambalinas

“Creo que en los tres partidos que hemos jugado hemos probado diferentes sistemas. Más que del cuerpo técnico es gracias a los jugadores por la adaptación que tienen. No nos terminan de conocer todavía porque es poco el tiempo de trabajo. Ellos se adaptan cada semana a los cambios que le pedimos. Están convencidos de que esa es la mejor manera para ganar los partidos. Nosotros no somos un equipo previsible. Eso es bueno”, explicaba Germán Cavalieri en torno a la constante mutación táctica.

“Por momentos nos jugaron con Valdivia y Valdés de enganche. Apostamos a no quedar con inferioridad numérica. Es un equipo que en el uno contra uno nos van a ganar y si encima no tomas los recaudos para cubrir esos duelos, Colo Colo te pinta la cara”, expresaba el argentino en torno a la marca escalonada que aplicaron sobre el 10 albo. Por momentos, eran tres hombres los que estaban encima del Mago.

Hoy los entrenadores cambian dependiendo del rival. Hoy (ayer) Rosende jugó de central, la semana pasada de contención. En la primera semana jugamos con dos delanteros, hoy jugamos con uno. La polifuncionalidad de cada jugador nos ha hecho hacer las cosas bastante bien”, argumenta Roberto Gutiérrez en torno los distintos movimientos que tuvieron que hacer durante los 90 minutos.

“En el primer tiempo tuvimos 6 ocasiones claras. Debemos seguir trabajando en la definición. La que tengamos debemos convertirla. Tuvimos 5 o 6 ocasiones y pudimos convertir sólo dos”, agrega esta vez en torno la contundencia y finiquito de los árabes.

 

Nosotros no llegamos del todo bien físicamente y podría pasar. Nos ganaron bien. Hay que darles la enhorabuena. Si ese es el precio que tenemos que tener para llegar a nuestro objetivo, lo tendremos que pagar”, declaraba Pablo Guede excusándose que la derrota se debe al gran cansancio que llevan algunos de sus elementos.

“Más allá del error, tuvimos muchas chances. Yo lo llevo todo al tema del descanso nuestro. No estuvimos frescos. Ya sabemos lo que tenemos que mejorar de cara a lo que se viene que será jugar martes y domingo”, apuntó Guede.

Colo Colo deberá mejorar su zaga defensiva urgentemente. Quedan menos de dos semanas para el debut copero y Julio Barroso no sería de la partida por una discopatía. Buscar el patrón de la última línea es el principal objetivo. Los jugadores de Atlético Nacional de Medellín arman su juego a través del pivoteo y la zaga se vió muy incómoda ante Palestino ayer en el Nacional.

Por otro lado, German Cavalieri debe capitalizar este gran triunfo ante el campeón vigente como una inyección anímica para sus jugadores.Su principal misión es hacerles entender a sus dirigidos que la pelota y los resultados mandan. Los Baisanos deben ganar los partidos con rivales directos en la lucha permanencia.

Al menos ya hay destellos de que los jugadores entienden e interpretan de manera correcta el mensaje que Cavalieri les transmite.