Chile cayó por la cuenta mínima (1-0) ante Bolivia en el Hernando Siles de La Paz. Ni los casi 4000 hinchas que subieron al techo del mundo pudieron salvar al Equipo de Todos de este gran desastre y que tuvo al igual que contra Paraguay a un bajísimo Marcelo Díaz, Alexis Sánchez y Arturo Vidal. Chile quedó en el 6° lugar con 23 puntos y deberá rescatar al menos 4 puntos para pensar en al menos el repechaje ante Nueva Zelanda.

PD Chile

Para los más entendidos y calculistas del deporte rey, Chile supuestamente tendría que haber sellado su clasificación a Rusia 2018 en esta doble fecha eliminatoria. El duelo ante Paraguay era pan comido y el historial de tres triunfos en La Paz apelaban a que La Roja se subiría al avión con destino al Kremlin.

Sin embargo, nada de eso pasó. Tras la caída inapelable por 3 goles a 0 Paraguay, Chile se refugió en Calama para adecuarse a la altura y subió tres horas antes a La Paz con la intención de revertir la mala impresión que dejó en el Monumental. Nada de eso pasó.

Pese a haber aguantado correctamente los embates de los paceños durante los primeros 30 minutos, el equipo se quedó sin aire para aguantar el chaparrón altiplánico.

Arturo Vidal no fue el Rey que todo conocemos. Alexis Sánchez no gravitó como se esperaba y ni Esteban Paredes ni Jorge Valdivia pudieron salvar desde la banca el trámite del cotejo.

Al inicio del segundo tiempo, los problemas para Chile seguirían y le costarían caro. Sobre todo en la retaguardia nacional. Marcelo Díaz nunca entró en coordinación con Gary Medel y pecó como nunca.

Carepato se puso en medio del despeje del Pitbull y sin querer le metió mano al balón dentro del área. Penal para Bolivia que Juan Carlos Arce convirtió en gol.

Desde allí comenzó a aflorar la displicencia e intrascendencia de un equipo que mostró su peor cara en esta doble fecha eliminatoria. El sueño mundialista se nubla y la Generación Dorada sólo piensa en sacar los próximos seis puntos y apostar a una vieja amiga: la calculadora.

Macanudo es optimista

Terminada la pesadilla, Juan Antonio Pizzi hizo poca autocrítica con respecto a la tardanza de los cambios y el planteamiento del juego ante los altiplánicos. Evidenció conformidad por el nivel pregonado en sus dirigidos durante gran parte del cotejo y resaltó la tristeza rondante en todo el camarín.

No obstante, transmitió optimismo de cara a lo que viene: “Quedan dos partidos y lucharemos hasta el final. Aún estamos ilusionados en clasificar. Hemos perdidos opciones, pero pelearemos con todo. Tenemos argumentos para competir con los mejores”, aseveró a los micrófonos.

Dos partidos que serán dos finalísimas. El equipo debe recuperarse de este gran balde de agua fría y sacar su mejor versión. Aquella que nos llevó a derrotar al campeón del mundo de Sudáfrica 2010. Esa que sabe de dos Copas Américas ante la Argentina del Messias y que nos ha regalado momentos inolvidables.

Nosotros aún tenemos fé.