Las virtudes del coaching en el deporte

Hace unos años, las organizaciones conocieron un proceso de aprendizaje basado en las capacidades individuales y de los equipos que fomentaba el desarrollo en base al logro de objetivos, esta herramienta, cada día se acerca más al deporte, conociéndose hoy en día como Coaching Deportivo.

Por Noelia Díaz*

*Presidenta Aicied Internacional (Asociación Internacional de Coaching, Innovación y Emprendimiento Deportivo) y Directora MotivarTe Chile.

En estos nuevos tiempos de trabajo por resultados, toda nueva herramienta probada y con fundamento que propicie el desarrollo del deportista es buena y necesaria. El deporte está evolucionando a pasos agigantados, así como las metodologías utilizadas para el óptimo funcionamiento de los deportistas modernos, es aquí donde el coaching como herramienta de psicología deportiva comienza a jugar un rol interesante en el alto rendimiento.

El papel que desempeña un deportista no solo se desarrolla en el campo de juego, sino que pasa a tener un rol fundamental que interviene su juego interior (todo lo que el deportista siente y espera) y su juego exterior (agentes externos que determinan el desempeño del deportista condicionando su éxito o fracaso en el deporte), así lo señala Timothy Gallwey, considerado el padre moderno del Coaching, y desarrollando su experiencia desde el deporte en la década del 70’, cuando era entrenador de la Universidad de Harvard.

¿Qué es el Coaching?: “Consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. Consiste en ayudarte y aprender en lugar de enseñar”

En este proceso, el Coaching llega al mundo del deporte como una herramienta clave de un nuevo estilo de liderazgo para potenciar y fortalecer a los deportistas en sus diferentes áreas de acción, y desde aquí el lema de los coaches, es “sacar lo mejor de las personas”.

Para mí, como experta desde la Recreación y especialista en Coaching, sacar lo mejor del deportista es permitirle que logre potenciar su autoconocimiento con el fin de poder visualizar hasta donde cree que puede llegar, o que es capaz de hacer para ser mejor día a día.

Esto es un trabajo desde las bases, donde el deportista es como si comenzara un proceso desde cero donde se permite conocerse, reconocerse, conectarse con su realidad actual hasta generar su situación ideal, instancias que a diario le cuesta considerar dado el ritmo de prácticas y entrenamientos que debe desarrollar. Un proceso de Coaching, es un momento para él.

A lo largo de la historia el deporte se ha considerado a los resultados como medidor de los logros en las competencias, pero en esta nueva era del desarrollo del potencial humano, la emocionalidad de los participantes, cómo se sienten, sus proyecciones, y satisfacción a la hora de vivir la práctica deportiva, demanda especialistas dedicados a estas necesidades crecientes de los deportistas, que permitan en breves procesos acompañarlos al logro de objetivos concretos permitiéndoles ir avanzando con sus propias herramientas hacia sus sueños más preciados.

El Coaching viene a considerar y abordar estos procesos individuales en el aquí y ahora del deportista entregándole la responsabilidad a cada individuo sobre su presente y futuro y hacia donde desea llegar.

Como coaches, somos los primeros en creer en nuestros deportistas, creemos en nuestros pupilos esperando que ellos también logren hacerlo; porque desde lo que ellos esperan partimos, para avanzar en la construcción de nuevas metas y objetivos alcanzables que serán los cimientos para llegar hacia donde cada uno desee estar, esto creo que es el aporte del coaching al deporte.