Desde ayer casi todos los medios han difundido la noticia del deportista venezolano de 22 años Adrián Solano que se presentó este miércoles en el Mundial de Esquí Nórdico en Lahti (Finlandia) sin tener mayor experiencia ni entrenamiento en esta disciplina al no contar con instalaciones en su natal Venezuela, donde no hay pistas ni andariveles a pesar de existir nieve en los macizos  Pico Bolívar y Pico El Águila, ambos empinados sobre los 4.000 metros de altura y situados en el estado de Mérida

Camilo Zavala P.

Es penoso como la prensa mundial y algunos medios deportivos han cubierto esta noticia  de manera jocosa, ridiculizando y mostrando el lado morboso de lo sucedido con el esquiador venezolano en el mundial de esquí realizado en Finlandia.

Para quienes sentimos de verdad el espíritu deportivo  y entendemos desde lo profundo el valor de la deportividad,  nos parece que más allá de las impericias y caídas, la participación de Adrián Solano es un ejemplo de perseverancia para admirar y seguir.

Hay que tener mucha pasión, coraje, valentía y determinación deportiva para hacer lo que hizo Adrián Solano. Sin mayor conocimiento ni práctica en el esquí  pero con un sueño inmenso por cumplir, que alimenta el alma del deportista, consiguió recursos, entrenó a pesar de las limitaciones, cruzó el atlántico, superó decenas de dificultades pasando por la desconfianza de las autoridades migratorias francesas que no lo dejaron entrar en París. A pesar de todos los inconvenientes se atrevió, fue parte del torneo y consiguió lo más importante: estar ahí, participar y cruzar la línea de meta.

Gracias al presentador finlandés Aleksi Valavouri quien logró recaudar US$4.555  Solano pudo viajar nuevamente y  participar del mundial de esquí nórdico, después de haber sido devuelto a Venezuela desde Francia. Además de esquiar Adrián Solano quiere ser chef profesional y no le importaron mayormente las risas o burlas que dejaron sus caídas y tropiezos contestando al terminar la prueba “Quizás he caído muchas veces pero lo que realmente cuenta es que siempre seguiré levantándome”.

Foto: Jonathan Nackstvand

Que casi se cae al partir, que se resbaló, que trastabilló y cayó varias veces, que se le rompió un bastón, que lo descalificaron y un sinfín de contratiempos que debió enfrentar en la corrida. Todo eso no lo amilanó, no bajó la guardia, siguió como pudo y con una sonrisa limpia terminó su desafío mundial enarbolando orgulloso su bandera patria. Se merece todo nuestro respeto.

Foto: Richard Heathcote

En Latinoamérica hay miles de deportistas que comenzaron llenos de dificultades, trabas e impedimentos y a veces sin el apoyo familiar pero han dado batalla desde niños para cumplir sus sueños a pesar de no tener apoyo oficial o de patrocinadores. La actitud, la gran perseverancia y el valor los hace victoriosos a pesar que muchos quedan en el camino.

En la medida que deportistas como Adrián Solano tenga las condiciones de infraestructura, recursos e instalaciones para entrenar y practicar su deporte, es altamente probable que con todo el potencial de actitud y persistencia que tienen puedan salir adelante, participen de manera más competitiva y por qué no, lleguen a ser campeones regionales, continentales o mundiales.

Foto: Richard Heathcote

El caso de Adrián Solano es especial, es digno de apoyar y el equipo de Panorama Deportivo quiere ayudar. Haremos gestiones para conseguir auspicio de empresas para invitar a Adrián Solano a Chile. Somos un país bendecido por montañas, nieve y pistas de clase mundial y el lugar ideal para que en este próximo invierno venga a entrenar a Portillo, El Colorado, La Parva o Valle Nevado. Se necesitará un centro de esquí, hotel y línea aérea que lo transporte.  Es lo menos que podemos hacer por este muchacho que ha dado un ejemplo de espíritu deportivo para todos los países de américa.