La gran lección que Andy Ruiz Jr le dió a todo el mundo deportivo

Foto: Frank Franklin - AP
Foto: Frank Franklin - AP

A principios de este este mes, el boxeador mexicano Andy Ruiz Jr hizo historia al coronarse campeón de peso completo al vencer al nunca derrotado multi campeón británico Anthony Joshua el pasado sábado 1 de junio en el Madison Square Garden de Nueva  York. Fue una pelea memorable donde el mexicano derrotó no sólo a su oponente, sino que a todos quienes no le daban chance alguna frente a sus aspiraciones de ganar la pelea.

Dante Comiso.

Los 40 mil espectadores que asistieron al MSG de Nueva York y los millones de espectadores de todo el mundo que siguieron el combate por televisión disfrutaron cada round disputado ante un marco fantástico de público.

Todo comenzó bien para Joshua, quien en el cuarto round logró conectar un golpe seco y potente que lanzó a Andy Ruiz a la lona. En aquel momento, los expertos del pugilismo pensaban que se venía una masacre para el azteca quien pese a medir 1.88 y estar algo subido de peso tenía algo que decir, a pesar que existía una diferencia abismal en el “curriculum” de cada púgil y en las apuestas que apuntaban una estadística de 30-1 en favor de Anthony Joshua de 1.98 cms de estatura.

Andy Ruiz Jr. se logró reponer del golpe que lo tumbó al piso y su reacción fue como de “aquí no ha pasado nada”. Sin duda, esta caída marcó el punto de inflexión del lance, pues de ahí en adelante se equilibraron las cosas y se comienza a mover la balanza.

En los round sucesivos Ruiz se abalanzó contra el británico con golpes sucesivos y contundentes que lograron frenar el impulso ganador que anhelaba  el “gordito de oro” y de paso darle un mensaje al inglés: “pega muy fuerte”.

Luego, el combate se empezó a cargar a la esquina inglesa, quien recibía nuevas y continuas andanadas de golpes de parte de Andy Ruiz Jr. quien lo dejó muy mal parado y en 4 ocasiones cayó al piso. El británico no se pudo recuperar nunca y en el séptimo asalto el arbitró detiene la pelea al comprobar el castigo que estaba recibiendo y el riesgo que implicaba.

El público estaba eufórico y no lo podían creer. El campeón era destronado por el “destroyer” mexicano algo subido de peso y con bastante menos “charmé” pero con un poder de fuego increíble. Para muchos ha sido la mejor pelea de los últimos tiempos con una espectacularidad digna del Madison.

Ruiz no sólo derrotó a su oponente sino que a un público que lo daba por perdedor antes de batallar; una prensa que más bien comentaba en qué asalto sería noqueado por Joshua e incluso dedicó opiniones burlescas donde la locura y su gordura eran el tonel de conversación.

Andy Ruiz Jr. y su equipo preparó la pelea durante un mes y medio. Dieron el golpe a la cátedra entregando una gran lección de humildad y profesionalismo, recordando además que en el deporte no existen imposibles y que con trabajo, esfuerzo, disciplina, entrenamiento y perseverancia se pueden alcanzar victorias épicas.