Tras la salida de Pablo Guede, el 24 de abril pasado se oficializó el regreso de Héctor Tapia a la banca de Colo Colo. Han transcurrido pocas semanas, pero ya se puede hacer un pequeño balance de lo que ha sido este nuevo proceso y de lo que se viene más adelante para el ex delantero que vive días de relativa armonía.

Colo Colo parece haber agarrado otro aire, algo que es normal cuando comienza un nuevo proceso en el que los ánimos se renuevan, sobre todo porque muchos jugadores desplazados parten de cero en sus ganas de agarrar un lugar en el once inicial.

Foto de Ricardo Cerda

Van apenas tres partidos disputados y el estilo de juego no varía mucho, pero sí los nombres. Gonzalo Fierro, Bryan Carvallo, Nicolás Maturana y Brayan Cortés por fin sumaron minutos este 2018 y a eso sumar las ganas que puso Vejar en el último encuentro frente a Everton.

Tapia ha aprovechado de sumar alternativas para barajar distintos esquemas pensando en el rival que le toque enfrentar. Contra Curicó jugaron dos puntas, mientras que con Delfín y Everton utilizó a Paredes como única referencia de área apoyado por las habilitaciones de Valdivia, Valdés y Pinares.

Gonzalo Fierro volvió a jugar un partido de titular tras estar más de un año relegado. (Foto de Ricardo Cerda)

El mensaje que ha dado es que todos tienen la posibilidad de jugar según los requerimientos del equipo y su idea ha tenido buena acogida del plantel que ha logrado liberar tensión tras los triunfos obtenidos. La hinchada también respalda al adiestrador y eso libera algo de presiones.

De esta manera, el entrenador busca aprovechar la amplitud de plantel con el que cuenta y fomentar la competencia interna que al final sólo favorece al rendimiento de Colo Colo.

El ambiente se ve distendido en los entrenamientos. Un acierto de Tapia que ha logrado cautivar a un plantel que hizo públicas algunas diferencias. (Foto de Ricardo Cerda)

Destacar su relación con los medios, ya que en sus conferencias Tito habla del partido que la mayoría ve, con tono conciliador, no busca responsabilidades externas ni acusa conspiraciones cuando las cosas no le resultan.

Sin embargo, el punto que causa más debate entre los colocolinos, es el estilo de juego que propone Tapia, ya que no varía mucho de lo que hizo en su primera etapa o lo que mostró Guede al ser un fútbol cansino, sin chispa en ofensiva que no presiona la salida del rival y parece depender de las individualidades de Valdivia o Paredes.

Otro punto que no agrada demasiado a la exigente hinchada alba, es que el equipo no muestra agresividad para liquidar los partidos, que tras ponerse en ventaja se dedica a manejar el resultado y eso a veces termina haciendo sufrir innecesariamente al cacique como aconteció frente a Delfín.

No muestran un mal juego, tampoco es el más vistoso, pero Colo Colo se ha logrado fabricar mas ocasiones de gol que con Guede y a sus rivales les cuesta anotarles. Muchos exigen que el equipo presione y muerda en la mitad, pero la avanzada edad del plantel no permite aplicar ese estilo que demanda una alta exigencia física.

Se ha encontrado con problemas físicos de algunos valores y en el cargado mes de mayo que se le avecina podremos ver como lo sortea. Tienen 5 finales por disputar para seguir con vida en Copa Libertadores y no perderle pisada al puntero Universidad Católica, que está a 8 puntos del cacique.

Foto de Ricardo Cerda

Este viernes enfrenta a Iquique (donde se reencontrará con su ex ayudante, Miguel Riffo) en el Estadio Monumental y el martes recibe a Bolivar en el mismo recinto, duelos que sabe está obligado a ganar y no le dejará dosificar.

En junio viene un parón por el Mundial, por lo que Tapia deberá aprovechar los partidos que quedan para ver los puestos que deben ser reforzados, pensando en que sólo puede traer a 3 nuevos nombres.

Todos pueden creerse entrenadores al decir que al equipo le faltan elementos que busquen el duelo individual y aporten mayor dinamismo al ataque colocolino. La lesión de Meza abre la posibilidad de liberar un cupo extranjero, aunque quizás Tito considere que se necesite otro central.

Aparte en los últimos días se ha vinculado con fuerza un viejo anhelo de la hinchada: el regreso de Matías Fernández que finaliza su contrato con el Necaxa. Tapia ya dio el visto bueno para su llegada ¿Cómo no lo voy a querer? Por su calidad humana, futbolística e identificación. No sólo sería prioridad para mí, sino que para cualquier técnico y ojalá pueda tener el problema de tener a Fernández, Valdés, Valdivia, Carmona, Baeza, Villanueva y Suazo.

Por ahora Tapia no se concentra en posibles refuerzos, sino en los desafíos que tiene por delante y en alcanzar a la UC. Ante esa situación, el entrenador albo apela a la historia y al popular dicho Desde chico me enseñaron que de atrás pica el indio dijo en su última conferencia.

Tapia en conferencia de prensa tras la victoria sobre Everton. (Foto de Camilo Zavala)