El mágico de la NBA

A los 15 años Earving Johnson jugó un partido por su colegio, Everett, en donde anotó 36 puntos, capturó 18 rebotes y sirvió 16 asistencias. Después de ese partido, uno de sus profesores lo tildaría con uno de los apodos que pasaría a los anales del deporte mundial. Su nombre: Magic Johnson.

Iñaki Salazar A.

Magic inició su trayectoria dorada alzándose dos veces como campeón estatal con su colegio. La segunda vez, comandando a su equipo, lograron un balance de 27 victorias y 1 derrota.

Como universitario, Johnson defendió los colores de la Universidad Estatal de Michigan durante dos temporadas.

Allí, rompería una sequía de 11 años ganando el título de conferencia y siendo elegido el novato del año.

A su corta edad, ya era famoso dentro del deporte universitario de Estados Unidos

Su fama llegó al más alto nivel. A tal punto que en la temporada siguiente, luego de un inicio tambaleante con 4 victorias y 4 derrotas, lograron ganarle en la prórroga al entonces líder de la liga, el equipo de Ohio State.

Luego de esta victoria, Magic y sus compañeros lograron 10 victorias seguidas, llevando al equipo a la final contra Indiana State, quienes se encontraban invictos y posicionados en el primer lugar del ranking.

Finalmente Magic se llevó el trofeo y marcó otro hito siendo elegido nuevamente como el mejor del campeonato.

Por otro lado, se le atribuye a él y sus diferentes genialidades para pasar el balón o encestarlo sin importar la distancia ni el rival que esté al frente.

Su presencia dentro del gimnasio de Indiana State marcó una audiencia sobre  500 mil millones  de televidentes que presenciaron aquella final. Sería hasta ese entonces la final universitaria más vista en la televisión de los Estados Unidos.

Su paso a la NBA

Foto: A pie de cancha

Sus grandes campañas universitarias lo llevaron a vestirse la casaca de los Los Ángeles Lakers quienes se harían dueño de su pase luego de seleccionarlo en primer lugar del Draft de 1979.

Inmediatamente, Magic deslumbraba a todos con sus notables pases que nadie más veía, sus constantes aciertos en dobles, triples y con su temple de acero en instancias finales.

Los Ángeles, se volvería testigo y el hogar de uno de los mejores, si no el mejor basquetbolista que el mundo ha tenido el placer de ver.

En la primera temporada derrochó talento y consiguió ser parte del “mejor equipo de novatos” de la NBA gracias a los 18 puntos, 7,7 rebotes y 7,3 asistencias.

En las finales de la NBA de 1980, Magic tocaría el cielo. Jugaban contra los Sixers y en el global Los Lakers ganaban 3-2.

Abdul-Jabbar, el pivot estrella de Los Angeles, se lesionaría y el entrenador tomaría una decisión fatal para los Sixers, decidió meter al “32” de su equipo, Magic Johnson, en esa posición.

El joven de tan sólo 20 años convenció al público y al mundo entero, que ésta era su época, él era la estrella.

Asombró a todos con sus 42 puntos, 15 rebotes y 7 asistencias ganándose el trofeo de “jugador más valioso de las finales de la NBA”.

Con su estrella, pasaría al selecto grupo de 4 jugadores en conseguir el título universitario y el de la NBA consecutivamente.

Durante la temporada 1981-1982, Johnson dejó otro hito en la historia. Instauraría una espectacular marca de 700 puntos, asistencias y rebotes siendo el tercero en la historia que lograría esas cifras.

Foto: solobasket

Allí nuevamente se encontraría con los Sixers en la final, y Magic comandó a su equipo hacia su segundo título de NBA ganando 4-2 en el global y coronándose nuevamente como el “jugador más valioso de las finales de la NBA”

En la temporada 1982-1983, el “32” promedió 16.8 puntos, 8,6 rebotes y 10,5 asistencias guiando a su equipo a una nueva final contra los Sixers, pero esta vez la perderían.

Aún bajo esta derrota, Magic fue nominado por primera vez al mejor quinteto de la NBA.

Al año siguiente Magic no quiso cambiar su tradición y llevó nuevamente a su equipo a las finales de la NBA.

Sin embargo, se encontrarían con los Celtics capitaneados por el increíble Larry Bird. Para algunos, considerado el mejor jugador de la conferencia Este (Magic jugaba en la Oeste).

Con la “32” en su espalda promedió 18,3 puntos, 6,2 rebotes y 12,6 asistencias, pero no le alcanzaron para alzarse como el campeón de la NBA.

En la temporada siguiente, Magic volvería por la venganza ya que nuevamente se enfrentaran a los Celtics en las finales.

Los Lakers tuvieron un mal inicio de la serie, perdiendo sus dos primeros juegos.

Se recuperaron, gracias a los puntos de Abdul-Jabbar junto a la increíble estadística de 15,2 asistencias por partido de Magic Johnson en las finales, lograron llevarse la llave con la general marcando 4-2 a favor de Los Lakers.

La temporada 1986-1987 sería totalmente mágica.

Promediaría una increíble marca de 23,6 puntos, llevándolo así a coronarse por primera vez en su historia, como el rey de la NBA y el jugador más valioso de esa temporada.

Entre 1988-1989, Magic se alzaría por segunda vez en su carrera como el jugador más valioso de la NBA, cerrando  su temporada con una lesión de ligamentos en las finales y con su equipo siendo derrotado.

A la temporada siguiente Magic logró el triplete siendo elegido nuevamente como el jugador más valioso de la NBA, pero el título de liga se le escapó en la segunda ronda de playoffs contra Phoenix.

En el año 1991, Magic decide dejar el basquetbol por ser portador de un virus, pero sería parte del equipo All-Stars de su conferencia.

El equipo de Magic ganaría el partido, siendo Johnson la figura exclusiva y deleitando a todo el mundo con un espectacular triple desde casi 8 metros, que provocó que hasta sus propios rivales lo felicitaran.

Todo el público del estadio le realizó un espontáneo homenaje con la adrenalina subida en sus cuerpos, producto de haber sido testigos de ese maravilloso triple de larga distancia que sólo Magic pudiese lograr.

En el año 1992, pese a no jugar por Los Lakers, fue nominado para vestir la camiseta  del famoso Dream Team que arrasó con su magia y se llevó el título olímpico en Barcelona.

Magic utilizó siempre “la 32”. Marcó una época dorada de Los Lakers gracias a su velocidad, habilidad con el balón y magistral visión de campo que lo llevó a dar innumerables asistencias.

Magic volvió a jugar baloncesto el año 1996, pero sólo para poder cerrar su ciclo deportivo.

A pesar de sus 37 años promedió 14,6 puntos, 6.9 asistencias y 5,7 rebotes.

Fueron eliminados en la primera ronda de los playoffs, lo que marcó la retirada de una leyenda viviente de este deporte.

Los Lakers quedarán siempre agradecidos de la magia de Johnson y como tributo a él, la franquicia decidió retirar de por vida la inalcanzable “32” del ídolo de Los Angeles, el gran y único Magic Johnson.