Camilo Zavala P.

Colo Colo quedó eliminado de la Copa Libertadores tras caer por 2-0 (4-0 en el global) contra Palmeiras en cuartos de final. Las cinco derrotas consecutivas y la caída el fin de semana ante la UC fueron la incubación perfecta para desatar la malaria. El contagio final vino ayer en el Allianz Parque cuando Tapia armó una oncena totalmente defensiva y con sólo dos agentes ofensivos (Valdivia y Barrios). Con dicho planteamiento, la hinchada se hizo sentir en el tablón virtual al no tener intenciones de ir a buscar a la serie. Pueden tener razón, pero Palmeiras es el mejor de la Copa. Quizás de haberle dado más espacios al Verdao, podríamos haber presenciado un tsunami de goles.

Tres triunfos, dos empates y seis derrotas dejaron la aventura por el certamen libertador. En todo ese periplo, pasaron muchas cosas. Se fue Pablo Guede, llegó Tito, hubo elecciones y los jugadores bajaron su rendimiento. A esto se suma su desempeño por el torneo. Este domingo y a puertas cerradas tratará de levantarse ante Unión Española con lesionados y suspendidos. Tapia deberá rearmar el puzzle para remontar posiciones que lo ayuden a tener una chance para la Libertadores 2019. No obstante, la misión se pone cuesta arriba ya que sólo quedan 18 puntos en juego y los rivales también seguirán sumando

Una cosa es cierta. A Palmeiras lo respaldaban sus números en esta Copa y Colo Colo tiene 10 derrotas como local. Si comenzamos a revisar hacia atrás, Tapia no tiene toda la culpa. La guerra desatada entre Aníbal Mosa y Gabriel Ruiz Tagle, las lesiones, suspensiones y la alta edad de los jugadores (36,6 años) fueron el principal caldo de cultivo para que la malaria aparezca.

La institución alba tendrá que hacer un balance y dirimir la continuidad de Tito. En ese balance deberá redefinir su política de fútbol bajo la mente de Marcelo Espina. El ex comentarista debe urgentemente rejuvenecer el plantel ya que quedó demostrado que después del triunfo con Corinthians, los jugadores no aguantaron el ritmo competitivo del certamen continental. ¿Se fundieron o se cansaron?. La edad, las lesiones y el cansancio les pasó la cuenta. Espina debe buscar nuevos cuerpos que sean inmunes a la malaria de los malos momentos.

Por ahora, la única misión es recuperar fuerzas, hidratarse, buscar una nueva plaza internacional.  Luego, reforzarse mejor y competir.