Marlene Ahrens en 10 frases

El 18 de Junio de 2020 será recordado como uno de los días más tristes en la historia del deporte nacional. Marlene Ahrens, la única mujer chilena en alcanzar una medalla olímpica falleció a los 86 años producto de una insuficiencia cardíaca. La dama de hierro no pudo recibir el adios que se merecía debido a las medidas sanitarias impuestas por el COVID 19.

PD Chile

Cabe mencionar que Ahrens se colgó la medalla de plata en el lanzamiento de la jabalina en las olimpiadas de Melbourne 1956 y en ese tiempo marcó un hito en el empoderamiento de las mujeres.

Cabe destacar que en el mejor momento de su carrera, la Dama de Hierro decidió retirarse del atletismo en repudio al acoso sexual que recibió por parte de un dirigente deportivo.

“Paré en seco a un dirigente, por lo que hoy sería catalogado como acoso sexual. Fui a hablar con el presidente del Comité Olímpico para estampar mi reclamo, porque dos atletas más habían sido molestadas por esta persona. En esa reunión me pidieron que me callara, porque si hacía pública la denuncia, sería muy grave para el olimpismo”, detalló en 1996 como bien señala el sitio Mujeres Bacanas.

Sin el ánimo de resaltar dicha polémicas, esta vez queremos compartir con nuestros lectores sus mejores frases, las cuales marcaron su carrera deportiva.

“Estaba pololeando con mi marido y habíamos ido a un paseo familiar; yo estaba tirando piedras en la playa de Cachagua y él me vio lanzarlas. Al regreso del viaje le dijo al entrenador del Club Manquehue que en mí había una lanzadora innata”.

“Jugué hockey hasta los 4 meses y medio de embarazo más o menos. Después que nació mi hija me puse a jugar de nuevo. Para la Pascua de ese año, entre mi marido y mi padre me regalaron una jabalina que habían encargado a Estados Unidos”.

Archivo: Revista Estadio

“Yo me quedaba en el campo con mi hija. Así que entrenaba allá. Me busqué un lugar en el parque, que tuviera la distancia necesaria, que no me molestaran los árboles y todos los días me ponía a lanzar. Mi entrenamiento consistía en lanzar, lanzar y lanzar”.

“Me llevaron en noviembre a las Olimpíadas y salí segunda. O sea que en verdad entrenamiento tuve muy poco, pero a mí nadie me dio boleto. Volví de la Olimpíada y me metí a otros deportes”.

“Yo competía con tanto orgullo por estar defendiendo a mi país que cada vez que fui a una competencia lancé como dos o dos metros y medio más de lo que había logrado en los entrenamientos”.

“En mi mejor momento deportivo, lanzando más que el récord panamericano en los entrenamientos, me suspendieron un año porque un reportero puso en boca mía cosas que yo no dije”.

“A los deportistas hoy les tienen psicólogo, masajista, entrenador y andan por el mundo compitiendo y van adquiriendo cancha. En cambio yo no tenía eso, yo competía y listo hasta el próximo sudamericano no más”.

“Con Julio (Martínez) se armó una amistad. Fue a Australia cuando competí, fue el único periodista chileno que cubrió las Olimpíadas en Australia… ¡Julio estaba tan chocho con mi medalla! Siempre me entrevistaba, y cuando la Federación me suspendió por un año, fue a mi casa a ver qué había pasado”.

 “Ojala hubiera más Elías Figueroa, por algo le dicen “Don Elías”. Fue por 20 años primera figura en el fútbol y me dio indignación cuando no lo nombraron el Mejor Deportista del Siglo”.

 “Me eligieron abanderada, lo cual fue un gran orgullo, y no comprendo que haya gente que en un momento dado haya sido elegida y se niegue, porque yo creo que la patria está por sobre todas las cosas”.