Como ya sabemos, Unión Española empató a uno con su par boliviano The Strongest en el duelo de ida válido por la tercera fase de Copa Libertadores. Los de Palermo, irán a buscar la clasificación a la altura de La Paz. Hoy te mostraremos el partido desde otra perspectiva: la de sus hinchas. Un relato que describe a un hincha sufrido, necesitado de glorias y que ve en la figura de Martín Palermo, la distinción de un sello futbolístico propio. Esta crónica es para todos aquellos que juntan cada moneda, piden permiso en sus trabajos e incluso dejan de hacer otras actividades con tal de ir a alentar a su españolita querida. ¿Quieres saber más? Sigue leyendo.

Camilo Zavala P.

Independencia es una comuna reconocida por dos instalaciones deportivas importantes e imponentes: el Hipódromo Chile y el estadio Santa Laura.

En el primero; los caballos, los jinetes y las apuestas son habituales los fines de semana, siendo el St. Leger uno de sus eventos más importantes.

El segundo, es un punto de reunión para toda la familia. Allí, hace de local Unión Española, club fundado en 1897 por colonos y residentes españoles.

La mechada italiana, el “café, café” y el “Olé con E, Ole con A”, son estandartes propios de este reducto que para partidos internacionales, vive una verdadera paralización.

La cita es a las 19.30 en las calles de Einstein y Huanuco. Allí nos espera Francisco, quien viste la camiseta con la que José Luis Sierra se coronó campeón del Torneo de Apertura en el 2005. Junto a él, lo acompañan sus hijos: Bastián (13) y Miguel (8)

“Hoy ganamos 2-0”, nos dice un convencido Bastián. “Sí, con goles de Churín y de Jaime”, lo apoya su hermano menor.

La confianza y optimismo de estos dos pequeños se repetía en casi todos los asistentes al partido copero.

El astro xeneize y máximo goleador en la historia de Boca Juniors, Martín Palermo, al mando de Unión Española ilusiona y seduce a la mayoría de sus hinchas por el sello futbolístico que busca plasmar en sus dirigidos.

“Me, ha gustado. Por lo menos ha puesto un sello que no teníamos”, explica Francisco.

Foto: Panorama Deportivo

El ex delantero boquense, no sólo le transmite tranquilidad al equipo. También ha hecho de la Unión, un equipo pausado dentro del juego.

Palermo “no se descompone cuando está en la banca. Es un tipo muy mesurado”, sostiene Humberto Parra, hincha hispano de 80 años y que espera ver a su equipo en la fase de grupos para revivir aquel momento del 2014 cuando se enfrentó a Boca Juniors en octavos.

“Tuve la suerte de ir al partido de visita en la Bombonera. Verdaderamente, una locura. Cuando salta la hinchada, uno piensa que se va a caer todo”, relata entre risas.

Humberto Parra, socio vitalicio de Unión Española. Más de 30 años apoyando a la camiseta.

A diez minutos antes que se inicie el cotejo, los hinchas ya comienzan a tomar sus posiciones.

Mientras nos dirigimos a los asientos destinados a la prensa, nos encontramos con un hincha reconocido a nivel nacional. Es el actor Rodrigo Bastidas, fanático de la españolita desde pequeño.

Como todos, Bastidas espera que su equipo gane, pero adelanta que los once que entren a la cancha “no deben mirar por debajo al rival”. Si bien advierte que desconoce a algún jugador actual de los bolivianos, rememora: “El último partido que vi entre Unión y The Strongest fue en el año 75. Allí la Unión ganó. No sé si 4 a 0 o 4 a 1. Esa fue la última vez que vi a la Unión contra The Strongest”, cuenta entre risas.

Ya estamos ubicados en nuestros lugares asignados y el ambiente es tenso. Sólo la galería canta, algunos garabatean creyendo que los jugadores los escuchan y otros se comen las uñas.

“Papi, cómo se llama el 7”, le pregunta un pequeño a su progenitor. “Pinares, hijo. Toma, abrígate y déjame ver el partido”, le responde mientras le pasa una manta de polar azul.

Padre e hijo, compartían la manta de polar azul esperando entrar en calor con el grito de gol.

Tras el gol de los paceños, el mismo padre de familia grita hacia el banco ibérico: “Ya pues Palermo, ¡mueve la banca, viejo! Que vas perdiendo”. El pequeño, enrojecido, se tapa su rostro avergonzado.

Pitazo final del primer tiempo y las reacciones no son muy positivas. Hay temor, disconformidad y desazón por el juego expuesto por los once rojos durante la primera fracción.

“Nos estamos enfrentando a un buen equipo, bien trabajado. Estamos teniendo deficiencias en la zona del quite y sobre la misma, ese quite tiene que tener creación. Seguimos intentando con Pablo Galdames. Una y otra vez buscándole puestos. Viendo a un Pinares displicente, que se encierra solo. Vimos a un mediocampo que no tiene juego. Nos va a costar en el segundo tiempo, tener más ocasiones de gol”, analiza Mauricio Godoy, quien viene desde San Bernardo a alentar a su equipo.

Godoy destaca el “trabajo en equipo” de los altiplánicos. “Salen en bloque muy rápido. Si tienen que reventarla, lo hacen. Es un equipo con oficio. Vienen desde hace rato quedando entre los 16 mejores de la Libertadores y tiene un grupo que se ha mantenido a través de los años”, analiza el habitante de la zona sur de Santiago.

Familia Godoy Hernández, oriundos de San Bernado, RM

Comienza el segundo tiempo y el nerviosismo persiste. “Ya pues, Palermo. Mete a Aránguiz, hombre. Estamos perdiendo”, le grita un desaforado hincha tras ver que su equipo no encuentra rumbo.

Quince minutos después, el estratega aparentemente escuchó la petición del histriónico simpatizante. Saca a Carlos Salom y Fernando Meneses para poner a Oscar Hernández y Pablo Aránguiz, buscando salida y respiro.

“¡Dale Pollo!”, grita uno. “Hay que poner huevo, viejo”, vocifera otro. Las variantes de Unión resucitaban a su hinchada.

Ya casi por cumplir el tiempo reglamentario, el cuarto árbitro muestra la pizarra del tiempo agregado con solo tres minutos de adición. Tras darse cuenta, un coreado “¡ladrón, ladrón!”, era entonado por todos los asistentes.

Ya restando un minuto, vendría el alegre grito de gol para toda la Furia Roja.  Sin duda, un desahogo que ilusiona a sus hinchas hasta por lo menos una semana más. Será entonces cuando todos los hispanos estén atentos al televisor o a la radio, esperando el desenlace de esta batalla de 180 minutos.

Hinchas de The Strongers residentes en Chile

“Tenemos toda la fe que El Tigre va a dar todo en la cancha y más cuando sale a jugar estos partidos”, expone esperanzado Mauricio, hincha de The Strongest y residente en Chile hace 7 años.

La pelotita, tendrá la última palabra.