Es un equipo que tiene bastante historia en el fútbol moderno. En el brillaron nombres rutilantes como Jürgen Klinsmann, Liliam Thuram, Youri Djorkaeff, George Weah o Thierry Henry. Además, fue el equipo que catapultó a Arsene Wenger como uno de los entrenadores más reconocidos en la década de los 90.

Sebastián Marcel G.

El AS Monaco es sin duda la mayor sorpresa en esta temporada europea.
Porque a pesar de no contar con el favoritismo de los especialistas y no tener grandes nombres en su plantilla, ya está en semifinales de la Champions League y lidera contra todo pronóstico la Ligue 1.

Se encuentra en estas instancias gracias a un fútbol ofensivo de gran vértigo amparado en las ganas y atrevimiento de jóvenes que parecen no tener techo como Mbappé, Silva o Lemar, sumado al deseo de revancha de algunos veteranos como Falcao o Moutinho

Sin embargo, el camino a esta instancia no fue sencillo para uno de los clubes con más tradición en el fútbol francés, y en Panorama Deportivo repasaremos su historia reciente y cómo se gestó este meticuloso trabajo que está dando sus primeros frutos esta campaña.

De estar ad portas del cielo a caer en el infierno

A comienzos de siglo, el Mónaco dirigido primero por Claudio Puel y luego Didier Deschamps, se erigió como una potencia en Francia. Ganó la que fue su última liga en la temporada 1999/2000, una supercopa y copa de liga, sumado a un subcampeonato en Champions League el año 2004, cuando cayeron 3 a 0 contra el FC Porto dirigido en ese entonces por Jose Mourinho.
Entre el año 2000 y 2006, los del principado peleaban siempre la liga, lo que les valió ganarse el respeto de los otros clubes, pero no fueron capaces de romper la hegemonía del Lyon que se coronó campeón 7 temporadas consecutivas.

Pero ese protagonismo fue desapareciendo. Tras la partida de Didier Deschamps no existía un proyecto deportivo, sus entrenadores no se mantenían y cuando sus jugadores destacaban un par de partidos, se iban a la primera oferta.

Los Princes perdían poco a poco peso en el torneo galo y ello se vio reflejado en la temporada 2010/2011 cuando tras 35 años, descendieron a segunda división.

La llegada de Dimitri Rybolovlev

Foto: Forbes.com

Tras consumarse el descenso del cuadro monegasco, en el año 2011 el multimillonario ruso Dimitri Rybolovlev adquiere el 66% de las acciones del club, tras lograr un acuerdo con el Príncipe Alberto de Mónaco al que le prometió reestructurar el equipo para convertirlo en uno de los mejores del mundo.

El comienzo no fue sencillo, ya que no lograron el ascenso en su primera temporada, pero con la llegada de Claudio Ranieri al banquillo finalmente vuelven a la máxima categoría del fútbol francés.

Tras dicho logro, Rybolovlev abriría su billetera para formar un equipo competitivo que le plantara cara al PSG, dominador absoluto de la Ligue 1.

Foto: The Telegraph

Invirtió más de 200 millones de euros en las llegadas de Radamel Falcao, Joao Moutinho, James Rodriguez, entre otros futbolistas.

Finalmente, el Mónaco obtiene el subcampeonato, escoltando al PSG.

Sin embargo, este proyecto parecía venirse abajo tras la grave lesión (y cesión) de Falcao y la venta de James al Real Madrid.

Foto: colombia.com

Rybolovlev no buscó refuerzos de garantías para cubrir las bajas de las estrellas colombianas, por lo que la afición perdió el optimismo y eso se vio reflejado en la baja cantidad de abonos vendidos para la temporada 2014/2015.

Pero el ruso entendía que no era necesario hacer desembolsos imprudentes en jugadores como han hecho el PSG o el Manchester City. Además, el Mónaco no es un destino que tiente a las grandes estrellas, pues no había garantía aún de pelear por títulos.

Este fue el preludio de un cambio en el proyecto del equipo, en el que se frenan las grandes inversiones y se decide apostar por trabajar a largo plazo.

La era de Leonardo Jardim

Tras lograr el segundo lugar en su regreso a primera en la temporada 13/14, Rybolovlev pensó que ya era momento de darle otra dinámica al equipo. Decide cesar a Ranieri y apuesta por el joven entrenador portugués de origen venezolano, Leonardo Jardim, para liderar su proyecto.

Foto: fichajes.com

Jardim, no era muy conocido, pues nunca jugó profesionalmente, aunque es el entrenador portugués más precoz en conseguir su licencia A de entrenador otorgado por la UEFA.

Comenzó su carrera dirigiendo a equipos de categorías menores, hasta su salto al Sporting Braga al que clasificó a la Champions, algo inédito para dicho cuadro.

Pero lo mejor de su estilo se vio en el Sporting Lisboa, donde además de dirigirlos con un juego vistoso, promovió a valores jóvenes de la cantera como William Carvalho, Joao Mario y extranjeros como el peruano André Carillo o el argelino Islam Slimani.

En su primera campaña con los Princes comienzan a destacar nombres jóvenes como Anthony Martial, Fabinho,Tiemoue Bakayoko, Ferreira Carrasco o Bernardo Silva, puntales en la remontada de un equipo que pasó de pelear el descenso a clasificar a la fase previa de la Champions League.

Su gran campaña provocó las ventas de Ferreira Carrasco al Atlético Madrid y el millonario traspaso de Martial al Manchester United por 80 millones de euros, lo que lo convierte en el fichaje sub 20 más caro de la historia.

A pesar del ingreso de dinero fresco, no se invirtió en estrellas, sino en lo que realmente pedía Jardim. Así se concretaron las llegadas de los prometedores Djibrill Sidibé y Benjamin Mendy, pero también se apostó por recuperar el mejor nivel del retornado Radamel Falcao, quién venía de fracasar en el fútbol inglés.

Una de las principales falencias del Mónaco desde la llegada de Jardim era la falta de gol, donde pasaron sin pena ni gloria Dimitar Berbatov y Wagner Love, por lo que esta resurrección futbolística del Tigre (con 27 goles) resultó ser clave para tener a los monegascos peleando por los máximos objetivos esta temporada.

“Es como un hermano mayor” y eso lo hace “fundamental para nuestro equipo” han declarado Mendy y Kamit Glik.

Es que la participación del colombiano no sólo se basa en los goles que convierte, sino que en la experiencia que ha transmitido junto a Joao Moutinho a un camarín muy ambicioso.

Pero por supuesto que no se pueden olvidar las apariciones del delantero Kylian Mbappé (18 años) y el volante Thomas Lemar (21 años), jugadores que llenaron de energía a este equipo y que comenzaron su consolidación tras sus brillantes actuaciones frente al Manchester City.

Foto: espnfc.com

De hecho, Mbappé es quién se ha llevado todas las miradas, se convirtió en el futbolista más joven que anota goles tanto en ida como en la vuelta de una ronda  eliminatoria de Champions y tiene a toda Europa hablando de su futuro, donde ya se le vincula al Real Madrid.

 

Considerado un prodigio desde sus inicios, tiene todo lo que buscan los veedores franceses en los jugadores de origen africano, el buen pie de los argelinos y la capacidad atlética de los subsaharianos, lo que se denomina como jugadores panteras y gacelas. Y claro, porque su madre es argelina y su padre camerunés, de allí que tiene estas cualidades en su genética.

Tiene todo para triunfar, potencia, regate, velocidad, control, toque, disparo. Si no desvía su rumbo o no sufre lesiones, estamos hablando de un jugador que puede marcar una época.

Jardim le dio un sello a este equipo y ya ha declarado que no tranzará su estilo en la Champions. Prometió atacar desde el comienzo a la Juventus para contrarrestar la falta de experiencia de los suyos.

Y claro que no debe cambiar su forma de juego, ya que esta es la que lo tiene hoy entre los 4 mejores equipos de Europa y cerca de ser campeón en Francia cuando todos apostaban que el PSG lograría casi trotando el título.

No son favoritos frente a la Vecchia Signora, pero no es algo que les pese y ya lo han demostrado frente a rivales que en el papel eran de mayor jerarquía como el Manchester City y el Borussia Dortmund.